Paseando por la Laguna de Catia

La historia de la Laguna de Catia

Hasta 1940, el sector caraqueño de Catia poseía una laguna, el reservorio de agua fue secado y de allí sólo quedan crónicas y recuerdos, vamos a contarles la historia de la Laguna de Catia.

El lugar de esparcimiento

Así como Ciudad de México tiene su laguna de Xochimilco, Caracas también contaba con su laguna donde la gente podía bañarse e incluso realizar paseos en bote. La Laguna de Catia se encontraba donde hoy se asienta el lugar denominado como Nueva caracas, algunos señalan también al lugar como parte del populoso barrio de Los Magallanes de Catia.

La Laguna de Catia no era el único lugar en su tipo en Caracas, también cerca de donde hoy se ubica el parque Los Chorros, al este de la ciudad poseía una laguna y no sólo la caída de agua y el riachuelo que todavía podemos disfrutar. Algunos cronistas dicen que en El Paraíso también se localizaba una pequeña laguna.

La decisión de secar dichos lugares fue tomada por la dictadura de Juan Vicente Gómez, sin embargo, la ejecución de las obras, en el caso de la Laguna de Catia comenzó en 1940, durante el mandato del general Eleazar López Contreras.

Las dimensiones de la Laguna de Catia

Según la Fundación Arquitectura y Ciudad, en un trabajo divulgado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV), las mediciones conocidas de la Laguna variaron. Veamos cómo como cambiaron sus dimensiones.

“La Laguna de Catia data del año 1557. Era un depósito natural de la Quebrada Caroata, que recibía las aguas de sus afluentes: las quebradas Agua Salud, Agua Salada, El Polvorín, Tacagua y Blandín.
La Laguna de Catia tuvo en 1916 un extensión de 487.500 m2 (1.100 m. de longitud por 750 m. de ancho); en 1934, de acuerdo al ingeniero Eduardo Röhl y las mediciones que efectuara para la elaboración de su “Plano de Caracas y sus alrededores” contaba con un área de 35.100 m2 (360 m. de longitud y 150 m. de ancho); y finalmente en 1940, momento en el cual se decide colmatarla solo 1.500 m2 de superficie (225 m. de largo por 35 m. de ancho). Su profundidad siempre osciló entre los 12 y 10 metros”, indica la publicación.

Es decir, según dichas mediciones, gran parte de lo que hoy conocemos como la Catia plana, sin montañas, estaba cubierta de agua y el poblamiento masivo del sector vino después del secamiento del reservorio de agua.

La diversión en la Catia de las primeras décadas del siglo 20

Aunque seguramente la Laguna de Catia fue un lugar de esparcimiento por muchas décadas para aquella Caracas antigua, para los primeros años del siglo 20, el lugar fue especialmente usado para la diversión de los capitalinos.  En sus años de existencia era visitada con frecuencia por los “Domingueros” (así se les decía a las personas que se entretenían los domingos) éstos se reunían en sus orillas para hacer picnic, realizar paseos en botes y visitar un bar cercano llamado “La Pulmonía”. Dicho local recibió su nombre porque estaba ubicado en un punto donde las brisas y neblina que caía del pueblo de El Junquito pegaban fuerte.

La laguna también estaba rodeada por caminerías a la sombra de hileras de árboles que contribuían al fresco aroma del paseo, muy concurrido por los enamorados.

Hasta pocas cuadras de lo que es hoy la avenida Sucre, se podía contemplar un paisaje muy diferente al que vemos hoy en día. Inclusive tienen sentido los constantes hundimientos que sufren las calles que rodean el boulevard de Catia e incluso como algunos espacios parecen subutilizados, seguramente debido a la fragilidad del terreno.

Una curiosidad importante para conocer su ubicación

El cronista de Catia, José Vera detalló en sus investigaciones sobre el lugar que la parte más profunda la Laguna de Catia aún se encuentra debajo del Hospital General del Oeste Doctor José Gregorio Hernández entre la Recta de los Magallanes.

La Laguna de Catia
La Laguna de Catia

 

 

También te puede interesar

Descubre todo lo que traemos para ti en nuestro blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad