Cipriano Castro: De Capacho a Miraflores
Cipriano Castro

Cipriano Castro: De Capacho a Miraflores

Cipriano Castro fue un militar y político venezolano que llegó a obtener el grado de General en las guerras regionales de finales del siglo XIX, líder de la llamada “Revolución Liberal Restauradora” y presidente de Venezuela entre 1899 y 1908.

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Nacimiento y Educación

Cipriano Castro nació en el sector La Ovejera de Capacho, estado Táchira, el 12 de octubre de 1858, hijo del agricultor José del Carmen Castro y de Pelagia Ruíz.

Castro tuvo una educación relativamente privilegiada, primero en Capacho y después en San Cristóbal. Curiosamente, su primera inclinación fue hacia el sacerdocio, por lo que ingresa al Colegio Seminario de Pamplona (Colombia), donde estuvo un año.

Acercamiento a la política

Durante su estancia en Colombia, Cipriano Castro siente curiosidad por el movimiento liberal de ese país; se sabe que leyó textos de algunos de sus dirigentes, como José María Vargas Vila y participó como asistente en algunos mitines de la organización política colombiana.

Al poco tiempo decide regresar a San Cristóbal y definitivamente renuncia a su formación como sacerdote.

Tempranamente se involucra en cuestiones políticas regionales como férreo opositor al general Francisco Alvarado, candidato a la presidencia del estado Táchira, luego participa en la toma de la ciudad de San Cristóbal cuando Alvarado asume el poder estadal.

Incursiones militares y ascenso político

Una confrontación con el párroco de Capacho lo lleva a prisión, de donde se evade para huir hacia Cúcuta.

En Colombia conoce a Zoila Rosa Martínez, quien posteriormente sería su esposa.

Castro regresa e invade Táchira en 1886 y luego de algunas escaramuzas en las que resulta vencedor, es ascendido a general. En medio de todos estos sucesos, conoce a Juan Vicente Gómez, quien a la postre se convertiría en su “amigo” y compadre.

Con el pasar de los años, su liderazgo político se eleva y proyecta hasta ser elegido diputado por Táchira al Congreso Nacional en 1890, de esta manera se adentra en las altas esferas del poder y así llega a relacionarse con el presidente de entonces, Raimundo Andueza Palacio, convirtiéndose en un furibundo seguidor de este.

En marzo de 1892 estalla la llamada Revolución Legalista para derrocar a Andueza, una insurrección dirigida por el general Joaquín Crespo, quien se oponía a las reformas constitucionales que proponía Andueza. Cipriano Castro organiza un ejército para combatir a las tropas de Crespo, gana algunas batallas, pero finalmente Crespo llega a Caracas y toma el poder. Castro tendrá que marchar al exilio en Cúcuta, donde permanecerá durante siete años.

Cipriano Castro y la Revolución Liberal Restauradora

En 1898 y desde el exilio, Cipriano Castro inicia una campaña para promocionarse como el líder que el país necesitaba ante la crisis política del gobierno de Ignacio Andrade. Sus partidarios, desde el estado Táchira, se movilizan en busca de apoyo para que Castro regrese como presidente del estado.

Ante el debilitado gobierno de Andrade, los seguidores de Cipriano Castro conforman un Comité Revolucionario, que luego el caudillo transformaría en movimiento para tomar el poder.

En el movimiento revolucionario bajo el mando de Castro se encontraba, entre otros, su compadre Juan Vicente Gómez.

Así pues, inicia la llamada Revolución Liberal Restauradora con la “invasión de los sesentas” del 23 de mayo de 1899. Castro y sus compañeros cruzan el río Táchira, en el pueblo de Capacho organizan un ejército de 1500 hombres que atraviesan el país y avanzan victoriosamente hacia Caracas.

Los “restauradores” llegan a Caracas el 22 de octubre de 1899 y Cipriano Castro asume la presidencia de Venezuela con el lema:

“Nuevos hombres, nuevos ideales y nuevos procedimientos”.

Primer inquilino de Miraflores

Después del terremoto de Caracas, ocurrido el 29 de octubre de 1900, en el que Cipriano Castro en medio del pánico tuvo que saltar desde un balcón de la Casa Amarilla (residencia presidencial hasta entonces), este toma la decisión de alquilar el Palacio de Miraflores como despacho y residencia. El Palacio de Miraflores había sido construido por orden de Joaquín Crespo, pero no llegó a habitarlo.

Fue el primer presidente venezolano que habitó y despachó desde este lugar y después le siguieron los demás hasta el día de hoy.

Asimismo, se sabe que su esposa Zoila fue una de las primeras personas que trajo un automóvil a Venezuela en 1907.

El Laudo de París y el Esequibo

Cuando Castro toma el poder, se encuentra con la “papa caliente” del Laudo Arbitral de París, una sentencia írrita emitida el 3 de octubre de 1899  por un tribunal reunido en París, en el que absurdamente Estados Unidos actuó en “representación” de Venezuela y el Reino Unido, como “dueño” colonial de la Guayana Británica.

En dicha decisión que favoreció al Reino Unido, el tribunal le adjudica de modo irregular nuestro Territorio Esequibo (159.500km²) al Reino Unido. Venezuela protestó dicho Laudo.

El 3 de octubre de 1900 se consumó el fraude de aquella sentencia viciada de nulidad, Gran Bretaña en complicidad con Estados Unidos realiza la demarcación ilegítima del territorio, apoderándose de nuestro Esequibo.

La Revolución Libertadora

La Revolución Libertadora fue la última guerra civil en Venezuela. La insurrección comenzó el 19 de diciembre de 1901, fue liderada por el banquero Manuel Antonio Matos, con el apoyo de varios caudillos del país que se oponían a Cipriano Castro y algunas empresas extranjeras establecidas en el país.

Los caudillos regionales se oponían a que Castro fortaleciera al gobierno nacional por encima de los regionales, y al Estado nacional sobre las entidades federales.

Los banqueros se enemistaron con Cipriano Castro cuando este, en medio de una severa crisis económica por la caída de los precios del café y el cacao,  le solicitó un crédito al Banco de Venezuela (propiedad de Manuel Antonio Matos) y al Banco Caracas. Los banqueros le niegan el crédito al gobierno aduciendo que no existían garantías de pago y Castro ordena que los encierren en la temida cárcel caraqueña de la época: La Rotunda.

Los dueños de los bancos ceden ante la amenaza y otorgan los créditos, pero en retaliación Matos coordina el alzamiento con los caudillos regionales, enemigos de Cipriano Castro y con empresas transnacionales como la “New York and Bermúdez Company”, la Compañía Alemana del Gran Ferrocarril Caracas-Valencia y la Compañía Francesa de Cables Submarinos Interoceánicos, que mantenían litigios contra la República por compromisos incumplidos desde su establecimiento en el territorio venezolano.

La guerra civil duró año y medio, terminó el 22 de julio de 1903 y dejó un saldo de 12.000 muertos.

Cipriano Castro sería el vencedor, con Juan Vicente Gómez como jefe del ejército, y el gran derrotado fue el caudillismo tal como se conocía hasta entonces. En tanto que a las empresas extranjeras que intervinieron en el levantamiento les anularon las concesiones de operación.

Bloqueo Naval a Venezuela

El 8 de diciembre de 1902, mientras Cipriano Castro se enfrentaba a la Revolución Libertadora, tres de las grandes potencias de la época: Alemania, Inglaterra e Italia, enviaron una flota de 20 buques para bloquear las costas venezolanas con el pretexto de exigir a Castro el pago de la deuda externa y el reconocimiento de los litigios interpuestos por sus empresas contra el Estado venezolano.

La acción de estas potencias se produjo sin previa declaración de guerra, contraviniendo el derecho internacional vigente para la época. Durante el bloqueo fue bombardeado el Fuerte de Puerto Cabello.

El bloqueo duró un par de meses, hasta que Castro acepta la intervención del  gobierno de Estados Unidos como “mediador”. Así, Cipriano Castro delegó nuestra soberanía para que EEUU negociara las deudas pendientes con el imperio británico y que Venezuela y la alianza anglo-ítalo-alemana llegasen a un acuerdo en el cual las potencias desbloquearan la salida al mar de nuestro país, hecho que se produce el 13 de febrero de 1903.

Valga decir que este acuerdo leonino perjudicó a Venezuela, pues se le obligó a destinar el 30% de sus ingresos de aduana a los acreedores.

Fue durante este suceso que Cipriano Castro proclamó lo siguiente:

«Venezolanos, la planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria»

Castro es derrocado por su compadre

Cipriano Castro: de Capacho a Miraflores

En 1908, Cipriano Castro se embarca en el buque Guadalupe hacia Alemania para someterse a una intervención quirúrgica, aquejado por una afección urológica.

Deja encargado del gobierno al vicepresidente, su amigo y compadre Juan Vicente Gómez, quien aprovecha la coyuntura de salud de Castro y le da un golpe de Estado el 19 de diciembre de ese mismo año, prohíbe el regreso de Castro al país, lo inhabilita e incauta todos sus bienes.

Castro intentó regresar a Venezuela, pero entre EEUU, Holanda, Gran Bretaña y Francia saboteron cualquier posibilidad de retorno, dándole todo el apoyo a la recién instaurada dictadura gomecista.

Últimos años

Cipriano Castro queda a la deriva, no cuenta con recursos ni respaldo para una nueva incursión armada, así que residirá durante un tiempo entre Francia y España.

A finales de 1912, Castro intenta entrar en EEUU pero es detenido y expulsado como “indeseable. Después, en 1916, fija residencia con su esposa en Santurce (Puerto Rico).

Dicen que en 1917 el gobierno estadounidense intentó sonsacarlo para que se volviera a enfrentar a Gómez (en vista de que les molestaba la posición neutral del dictador durante la Primera Guerra Mundial), pero Cipriano Castro se negó.

Fallece en Santurce, el 4 de diciembre de 1924. Fue enterrado en el Cementerio de San Juan de Puerto Rico; el 25 de mayo de 1975 sus restos son repatriados y llevados a un mausoleo en Capacho.

El 14 de febrero de 2003, por decreto del Ejecutivo Nacional, los restos de Cipriano Castro fueron trasladados al Panteón Nacional, en conmemoración del Centenario del Bloqueo Naval contra Venezuela.

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