Cristóbal Rojas, ilustración: Mariana González, 2023
Cristóbal Rojas, ilustración: Mariana González, 2023

Cristóbal Rojas: el pintor de la autobiografía

Nacido en Cúa, estado Miranda, Cristóbal Rojas fue aquel pintor autodidacta que adormeció la adversidad y la transformó en arte. Ven Para Saber: 

Comienza la autobiografía

Hay quienes afirman que nació el 15 de enero de 1860, como el Diccionario biográfico de las artes visuales de Venezuela. Pero la mayoría de las fuentes sostienen que fue un 15 de diciembre de 1857.

Cristóbal Rojas provenía de una familia con vinculación con el arte, como su padre del mismo nombre y su abuela José Luis Rojas. Se dice que su primera obra es una copia de la Virgen de Chiquinquirá, realizada en 1872.

Al fallecer su padre, Cristóbal debió empezar a trabajar en una fábrica de tabaco, alrededor de 1870. Allí es donde cabe la duda sobre la versión de que nació en 1860, porque a pesar de que eran otros tiempos y los niños se incorporaban al trabajo mucho más temprano, pareciera excesivo que fuese a los 10 años de edad.

Lo cierto, es que en paralelo se inicia la primera etapa del desarrolla artístico de Rojas. Un acontecimiento inesperado aceleraría esta situación: el terremoto de 1878 que afectó severamente a los Valles del Tuy y razón por la cual Rojas marcharía con su familia hacia Caracas. 

Cristóbal a todo vapor

La muerte de Girardot en Bárbula

Cristóbal Rojas no llegó a conocer el siglo 20, falleció en 1890 y por ello, la importancia y calidad de su obra nos hace pensar, que trabajó a todo vapor, ya que murió con apenas 32 años. ¿Hasta dónde hubiese llegado si la el destino le hubiese dado más tiempo?

“Lo que sabemos de Rojas es fragmentario, como sincopado. La biografía adolece, en su caso, de un primer dato: su partida de nacimiento ha desaparecido. Sé duda si nació en 1857 o 1858. Nada nos dicen los parcos relatos biográficos acerca de sus primeras lecciones de pintura o de las obras que pudo haber pintado antes de 1881”, sostiene el historiador venezolano Juan Calzadilla, sobre las dificultades para estudiar la figura de Cristóbal”.

Agrega Calzadilla: “lo primero que asombra es que haya podido vivir en su pueblo de origen, Cúa, en el Estado Miranda, hasta los 20 años, sin haberse sometido a un aprendizaje serio y metódico de la pintura, y si lo hubo, no hay indicios que lo confirmen”. Cristóbal fue un notable autodidacta. 

 

Su historia, nuestra historia

Para Calzadilla, la obra de Rojas llega a ser autobiográfica, ya que de las primeras obras que se conservan del artista, resaltan aquellas que plasman la destrucción causada por el terremoto en su Cúa natal.

A partir de 1880, Cristóbal comienza sus tareas como ayudante artístico de Antonio Herrera Toro. Desde allí comienza sus obras de carácter religioso. Su obra, la podemos observar en la Cúpula del Presbiterio de la Catedral de Caracas.

Debemos advertir, que ya en 1878, Cristóbal inició más o menos, formalmente sus estudios académicos en la Academia de Bellas Artes.

En 1883, experimentó con la pintura histórica, con la emblemática obra: “La muerte de Girardot en Bárbula”. Su éxito le hace merecedor de una beca para estudiar en París, Francia.

Los años del vértigo de Cristóbal Rojas

A partir de sus aprendizajes comienza una etapa de vértigo en la obra de Cristóbal Rojas. Recordemos que entre 1883 y 1890, sólo faltaban siete años para que se nos fuera físicamente.

“Naturaleza muerta con libro abierto” y “Naturaleza muerta con paños”, resaltan en esta etapa. En 1887, nos entrega lo mejor de sí, él mismo convertido en arte con la pintura: “Autorretrato con sombrero rojo”. Ese mismo año culmina otra obra de gran valor: El Plazo vencido.

“Dante y Beatriz”; “El bautizo”, de 1889 y “El Purgatorio” de 1890, formaron también parte de esa época de brillo (en calidad artística, ya que en esta etapa predominaron los colores de la oscuridad), que hacían pensar que Rojas le quedaba muchísimo más por dar.

En 1890 había vuelto a Caracas. La tuberculosis terminó de apagarlo el 08 de noviembre de ese año.

Varias de sus obras podemos contemplarlas en la Galería de Arte Nacional de Caracas. 

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