El Discurso de Angostura y el ideario de Bolívar
Simón Bolívar en el Congreso de Angostura (Obra de Tito Salas)

El Discurso de Angostura y el ideario de Bolívar

El Discurso de Angostura, pronunciado por Simón Bolívar el 15 de febrero de 1819 durante la instalación del Congreso Constituyente de Venezuela en la ciudad de Angostura, capital de la recién liberada Provincia de Guayana (hoy Ciudad Bolívar, capital del estado Bolívar), se considera una de las obras intelectuales más importantes del Libertador.

Dicho texto es un reflejo de su ideario político y del proyecto de República que pretendía establecer sobre las bases de la moral, las luces, la probidad e igualdad de los nuevos ciudadanos. También es evidencia de las habilidades como estadista y orador del Libertador.

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El proceso de creación del Discurso

La confrontación militar con el ejército realista no había terminado, aún faltaban algunos años para derrotar por completo al imperio español y expulsarlo definitivamente del territorio. Sin embargo, para el Libertador era tan importante su deber de estratega militar como dedicar otra parte de su tiempo a la reflexión y el análisis de los hechos para evaluar la situación integralmente, errores y aciertos del pasado, juicio del presente y visualización del futuro del país que aspiraba a construir.

Si bien el Discurso de Angostura es una obra de Bolívar, pasó por varias manos antes de que lo pronunciase. El mismo fue redactado a finales de 1818, el Libertador dictaba sus ideas a Jacinto Martel (amanuense), a Pedro Briceño Méndez (secretario militar) y en ocasiones a Manuel Echeandía, luego lo leía y corregía, haciendo acotaciones de su puño y letra; no conforme con eso, envía los manuscritos al reconocido intelectual y jurista Manuel Palacio Fajardo para que le diese su parecer, Palacio Fajardo le hizo algunas sugerencias, que Bolívar acepta con agrado y respeto.

Instalación del Congreso de Angostura

El Discurso de Angostura y el ideario de BolívarAsí pues, el 15 de febrero de 1819, es el día señalado para instalar el Congreso Constituyente de la República (había sido convocado por el mismo Bolívar el 22 de octubre de 1818), el que establecería las bases fundacionales y operativas de la nueva nación independiente.

Con una salva de cañonazos se anuncia la llegada del Jefe Supremo de la República, Simón Bolívar, al recinto. Lo recibieron Francisco Antonio Zea, presidente del Congreso,  Diego Bautista Urbaneja -secretario- y los diputados presentes, fue escoltado al lugar de honor de la sala por las autoridades y una nutrida cantidad de oficiales del Ejército Patriota.

Al evento también asistieron distinguidas personalidades nacionales y extranjeras.

En el memorable Discurso de Angostura, Bolívar (que entonces tenía 35 años) sintetiza de manera magistral y optimista su ideario político, su visión de la república que aspiraba establecer con el concurso de todos los ciudadanos.

Bolívar no deja duda sobre su liderazgo y cualidades de estadista, más allá de su rol de jefe militar. Describe con detalles la nueva forma de gobierno y organización social que debe surgir en la república para derrumbar las viejas estructuras coloniales. Asimismo, expone la necesidad de liberar a los territorios vecinos del dominio español para poder consolidar la independencia sudamericana sin la sombra o amenaza latente del enemigo. Para ello propone empezar por la liberación de la vecina Nueva Granada y unificar ambas naciones en una sola que se llamaría Colombia.

Ante 26 de los 30 diputados o representantes electos de las provincias hasta entonces liberadas de España, Simón Bolívar -en calidad de Jefe de Estado- presenta además un avanzado proyecto constitucional para la época.

El texto

Nuestro Libertador comenzó su exposición con estas palabras:

«Señor: Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta. Yo, pues, me cuento entre los seres más favorecidos de la Providencia Divina, ya que he tenido el honor de reunir a los representantes del pueblo de Venezuela en este augusto Congreso, fuente de la autoridad legítima, depósito de la voluntad soberana, y árbitro del destino de la nación.»

El Discurso de Angostura y el ideario de Bolívar

La disertación tuvo una duración aproximada de una hora, Bolívar planteaba que era menester fundar nuevas instituciones adaptadas a la realidad americana, de sus sociedades e idiosincrasia, sin calcar modelos ajenos sino tomarlos como referencias.

El general Bolívar deja clara su preferencia por un sistema de gobierno centralista, propone la subdivisión del Poder Público en tres ramas, que serían: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, aparte agrega una nueva rama que somete al debate de los diputados: el Poder Moral, el cual tendría la misión de garantizar que el Estado fuera conducido por políticos y funcionarios virtuosos, honestos y cultos.

Durante su alocución, recurre a citas de los enciclopedistas e ilustrados franceses, alude a los sistemas de gobierno de las antiguas Grecia y Roma, así como a las formas institucionales de Gran Bretaña y Estados Unidos, y concluye que lo mejor es optar por la democracia republicana, por lo que quedarían sin efecto títulos nobiliarios y otros privilegios del régimen predecesor.

Un punto de honor para Bolívar era también la abolición de la esclavitud.

Destaca en el discurso la relevancia que el Jefe Supremo le concede a la Educación para la formación de los nuevos ciudadanos que necesitará la República para su sostenimiento y desarrollo en el tiempo; la Educación era uno de los instrumentos principales para la liberación y la creación de una nueva sociedad, iluminada por el conocimiento y con nuevos valores.

«La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor Paternal del Congreso. Moral y luces son los Polos de un República: moral y luces son nuestras primeras necesidades»

Después de invitar a los presentes a visualizar cuán grande y poderosa llegaría a ser América totalmente liberada y unificada una vez alcanzada la paz, exhortó al Congreso a dar inicio a su trabajo de esta manera:

«Señor empezad vuestras funciones, yo he terminado las mías. El Congreso de la República de Venezuela está instalado: en él reside desde este momento la Soberanía Nacional: todos le debemos obediencia y fidelidad: mi espada y la de mis ilustres compañeros de armas sostendrán su augusta autoridad. Viva el Congreso.»

La humildad y el desprendimiento de un líder

El Discurso de Angostura y el ideario de BolívarEl Jefe Supremo, Simón Bolívar, fue aplaudido por los presentes con gran algarabía, este hizo entrega del proyecto de Constitución y de las bases del novedoso Poder Moral, para su posterior debate por parte de los diputados.

Luego de tomar juramento a los diputados presentes, renuncia al cargo de Jefe Supremo y entrega de su bastón de mando al presidente del Congreso, Francisco Antonio Zea; no obstante, los diputados en pleno se lo devolvieron.

Acto seguido, después de escuchar el discurso de Zea, Bolívar se retiró del recinto junto a su comitiva para permitir el inicio de las deliberaciones legislativos.

Publicación y Traducción

La exposición de Bolívar ante el Congreso de Angostura causó gratas impresiones entre los diputados y el resto de los asistentes a la instalación. El discurso fue publicado por partes en el Correo del Orinoco, entre el 20 de febrero y el 13 de marzo de 1819.

Paralelamente se encargó la impresión del documento en inglés en el taller de Andrés Roderick, la traducción a ese idioma quedó bajo responsabilidad del coronel inglés James Hamilton. Todo esto con la intención de difundir aquella magistral pieza de oratoria y que fuera conocida internacionalmente

Un año después, en abril de 1820, se volvería a imprimir en Bogotá y surgieron nuevas ediciones tanto en español como en inglés y francés.

El manuscrito extravíado

Durante 156 años el manuscrito original del Discurso leído por el Libertador en la instalación del Congreso de Angostura estuvo en paradero desconocido; hasta que el historiador venezolano Pedro Grases pudo localizarlo en el Reino Unido.

Resulta que James Hamilton -el responsable de su primera traducción al inglés- se quedó con el documento original y a su muerte, en 1840, este pasó a manos de sus descendientes. Grases ubica a un hombre llamado Philip J. Hamilton (tataraniento del coronel), quien admitió tenerlo en su poder y decidió devolverlo voluntariamente al Estado venezolano en 1975.

Fragmentos del Discurso de Angostura

  • La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los Gobiernos Democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, por que nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un ciudadano el Poder: el Pueblo se acostumbra a obedecerlo, y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. 

 

  • El sistema de Gobierno mas perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política.

 

  • Un Gobierno Republicano ha sido, es, y debe ser el de Venezuela; sus bases deben ser la soberanía del Pueblo, la división de los Poderes, la Libertad civil, la proscripción de la Esclavitud, la abolición de la Monarquía y de los privilegios. Necesitamos de la igualdad para refundir, digámoslo así, en un todo, la especie de los hombres, las opiniones políticas, y las costumbres públicas.

 

  • El amor a la Patria, el amor a las Leyes, el amor a los Magistrados, son las nobles pasiones que deben absorber exclusivamente el alma de un Republicano. Los venezolanos aman la Patria, pero no aman sus Leyes; por que estas han sido nocivas y eran la fuente del mal: Tampoco han podido amar a sus Magistrados por que eran inicuos, y los nuevos apenas son conocidos en la carrera en que han entrado. Si no hay un respeto sagrado por la Patria, por las Leyes, por las Autoridades, la sociedad es una confusión, un abismo: es un conflicto singular de hombre a hombre, de Cuerpo a Cuerpo.

 

  • La reunión de la Nueva Granada y Venezuela en un grande Estado, ha sido el voto uniforme de los Pueblos y Gobiernos de estas Repúblicas. La suerte de la guerra ha verificado este enlace tan anhelado por todos los colombianos; de hecho estamos incorporados. Estos Pueblos hermanos ya os han confiado sus intereses, sus derechos, sus destinos.”

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