Pedro Hultzsch Garófalo, formó parte de la primera pareja de asesinos seriales en Venezuela

El primer caso de asesinos seriales de Venezuela

A pesar de que a muchos se le venga a la mente el caso de Dorángel Vargas, el primer caso de asesinos seriales en Venezuela fue revelado en 1987, a partir del asesinato de un profesor de la UCV. Ven Para Saber

El asesinato del profesor de la UCV

La investigación que reveló el primer caso documentado de asesinos seriales en Venezuela tuvo desenlace en 1987, luego que ocurriera el asesinato en Caracas del profesor de la Universidad Central de Venezuela, José Luis Rey Castellanos. El proceso policial lo lideró el entonces comisario de la Policía Técnica Judicial, Leonardo Díaz Paruta.

Rey Castellanos fue encontrado en su apartamento en la urbanización Terrazas del Ávila, al este de Caracas. El comisario Díaz Paruta relató en su sitio de Youtube, que el lugar de los sucesos fue encontrado en total desorden y se notaba la falta de objetos de valor.

En la agenda del profesor se ubicó un nombre en la agenda telefónica, el de “Pedro Sabana Grande”, además encontraron una prueba clave, una toalla ensangrentada, cercana a la entrada del apartamento. 

Las huellas coincidían

Durante las pesquisas, se logró establecer, a partir de las huellas dactilares, la identidad de una de las personas que probablemente estaban involucradas en el suceso. Según la explicación de Díaz Paruta, el análisis técnico reveló que Pedro Hultzsch Garófalo era el sujeto al que pertenecían dichas huellas.

Luego de diversas diligencias de investigación, se logró dar con el posible paradero de Hultzsch Garófalo, quien estaría en la ciudad de Puerto La Cruz. Hasta allá llegó la comisión policial, quien fue trasladado de regreso a rendir declaraciones en Caracas. Luego de intentar negar su vinculación con el crimen, Hultzsch Garófalo confesó su participación en el asesinato.

Cuando hablamos en plural del primer caso de asesinos seriales de Venezuela, nos referimos a que Hultzsch Garófalo también reveló que tenía un cómplice. Las investigaciones abrían la puerta para un acontecimiento macabro. 

Se descubren los crímenes seriales

La detención de Hultzsch Garófalo dio pie a la resolución de otros casos. Relata Díaz Paruta, que a partir del modus operandi usado para el asesinato del profesor de la UCV se pudo esclarecer dos crímenes precedentes que se encontraban sin resolución.

Díaz Paruta apunta que uno de los investigadores logró establecer probables conexiones con crímenes similares. En ese transcurso, Hultzsch Garófalo confesó el asesinato del diplomático Frank Blanco Sosa, quien había ejercido como cónsul general de Venezuela en México y luego del abogado Luis Felipe Flores Malavé. Hechos que ocurrieron 4 y 3 años atrás respectivamente.

Los criminales utilizaban como modus operandi para los robos y posteriores asesinatos el ofrecimiento de sus servicios sexuales, luego los asfixiaban y los robaban, incluso los despojaban de sus vehículos. El cómplice de Hultzsch Garófalo se conocía como alias “El Marinero”. 

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