El Manifiesto de Cartagena y el pensamiento crítico de Simón Bolívar
Simón Bolívar

El Manifiesto de Cartagena y el pensamiento crítico de Simón Bolívar

El Manifiesto de Cartagena fue el documento político que escribió Simón Bolívar el 15 de diciembre de 1812, en la ciudad neogranadina de Cartagena de Indias; meses después de la caída de la Primera República de Venezuela. Justamente sobre este hecho se fundamenta el texto, causas, errores, propuestas y una petición que sería trascendental para el porvenir de Venezuela y Nueva Granada.

El nombre original del escrito es “Memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caraqueño”.

Este texto histórico se editó por primera vez en la imprenta cartagenera de Diego Espinoza, a principios de 1813.

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Contexto

Recordemos que Bolívar llega a Cartagena de Indias luego de pasar un tiempo en Curazao, a donde debió huir el 27 de agosto de 1812, después de la derrota de Puerto Cabello y la capitulación de San Mateo firmada por Francisco de Miranda, hecho que marcó el final del primer intento de gobierno independiente en Venezuela.

Cartagena fue la primera provincia de Nueva Granada en proclamar su separación del tutelaje de España como “Estado libre y absolutamente independiente”, en la respectiva acta fechada el 11 de noviembre de 1811.

En el Manifiesto de Cartagena, Simón Bolívar hace un brillante y preciso análisis autocrítico sobre las causas que condujeron a la disolución de la Primera República.

Desglosa cada error minuciosamente y propone correctivos, esto con el fin táctico de solicitar ayuda al gobierno republicano neogranadino para emprender una nueva gesta de liberación de Venezuela, en la que Nueva Granada también se beneficiaría.

Causas de la derrota de la Primera República, según el Manifiesto de Cartagena

Entre las causas a las que Bolívar atribuyó la caída de la Primera República encontramos:

1- La tolerancia

“El más consecuente error que cometió Venezuela al presentarse en el teatro político fue, sin contradicción, la fatal adopción que hizo del sistema tolerante; sistema improbado como débil e ineficaz, desde entonces, por todo el mundo sensato, y tenazmente sostenido hasta los últimos periodos con una ceguedad sin ejemplo”.

Bolívar ponía como ejemplo el caso de Coro, provincia que se negó a reconocer a la incipiente república y a la que la Junta Suprema en lugar de subyugar aquella indefensa ciudad, que estaba rendida con presentar nuestras fuerzas marítimas delante de su puerto, la dejó fortificar y tomar una actitud tan respetable que logró subyugar después la Confederación entera con casi igual facilidad que la que teníamos nosotros anteriormente para vencerla

2- El idealismo de los dirigentes

“Los códigos que consultaban nuestros magistrados no eran los que podían enseñarles la ciencia práctica del gobierno, sino los que han formado ciertos buenos visionarios que, imaginándose repúblicas aéreas, han procurado alcanzar la perfección política presuponiendo la perfectibilidad del linaje humano, por manera que tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados”.

En este apartado, Bolívar también se posicionaría en contra de la tolerancia de la Junta Suprema con respecto a los españoles peninsulares, pese a sus constantes ataques y sabotajes a la república.

De igual manera aboga por la idea de la pena de muerte para castigar al enemigo en contraposición a lo que llamó “clemencia criminal”.

3- Falta de un ejército profesional

“Se establecieron innumerables cuerpos de milicias indisciplinadas, que además de agotar las cajas del erario nacional con los sueldos de la plana mayor, destruyeron la agricultura, alejando a los paisanos de sus hogares, e hicieron odioso el gobierno que obligaba a éstos a tomar las armas y a abandonar sus familias.

4- Las rivalidades entre las ciudades de la provincia de Caracas, propiciadas por el gobierno al dividirla sin sentido

De este modo se encendió el fuego de la guerra civil en Valencia, que nunca se logró apagar con la reducción de aquella ciudad, pues, conservándolo encubierto, lo comunicó a las otras limítrofes a Coro y Maracaibo; y éstas, entablando comunicaciones con aquéllas, facilitaron por este medio la entrada de los españoles que trajo la caída de Venezuela.

5- La burocracia y el desastre de la primera emisión de papel moneda de nuestra historia

La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales; y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque le obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda, sin otra garantía que la fuerza y las rentas imaginarias de la Confederación. Esta nueva moneda pareció, a los ojos de los más, una violación manifiesta del derecho de propiedad, porque se conceptuaban despojados de objetos de intrínseco valor en cambio de otros cuyo precio era incierto y aun ideal. El papel moneda remató el descontento de los estólidos pueblos internos, que llamaron al Comandante de las tropas españolas para que viniese a librarlos de una moneda que veían con más horror que la servidumbre.

Sobre el primer billete emitido en Venezuela sugerimos leer nuestro artículo: La desafortunada historia del primer billete de Venezuela

6- El Federalismo

“Lo que debilitó más el Gobierno de Venezuela fue la forma federal que adoptó, siguiendo las máximas exageradas de los derechos del hombre que, autorizándolo para que se rija por sí mismo, rompe los pactos sociales y constituye a las naciones en anarquía. 

Simón Bolívar expresa y defiende en el texto su férrea inclinación por el sistema Centralista de gobierno, en contraposición al Federalista. “Nuestra división y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud”.

7- La ineptitud de la Junta Suprema ante el terremoto del 26 de marzo de 1812 y la hostilidad de la iglesia

El terremoto de 26 de marzo trastornó, ciertamente, tanto lo físico como lo normal; y puede llamarse propiamente la causa inmediata de la ruina de Venezuela; mas este mismo suceso habría tenido lugar sin producir tan mortales efectos si Caracas se hubiera gobernado entonces por una sola autoridad que, obrando con rapidez y vigor, hubiese puesto remedio a los daños sin trabas ni competencias… 

La influencia eclesiástica tuvo, después del terremoto, una parte muy considerable en la sublevación de los lugares y ciudades subalternas y en la introducción de los enemigos en el país, abusando sacrílegamente de la santidad de su ministerio en favor de los promotores de la guerra civil.

Solicitud de apoyo político y militar a Nueva Granada

Finalmente, después de toda una disertación sobre los errores de la Primera República de Venezuela, Simón Bolívar solicita el apoyo a Nueva Granada para reconquistar Caracas. A pesar de lo “inconducente, costoso y quizás impracticable” de dicha empresa, el caraqueño argumenta que es una necesidad y plantea sus razones.

En primer lugar, Bolívar consideraba que los españoles “se apoyarían en Venezuela para reconquistar sudamérica” y serían inútiles todos los intentos de liberarse por completo del yugo ibérico. Igualmente, creía que si España sucumbía definitivamente a la invasión francesa, serían muchos los peninsulares que se trasladarían a la América del Sur para restablecer su poderío.

Por otro lado, el joven Simón alegaba que la guerra en plan defensivo era un error: “toda guerra defensiva es perjudicial y ruinosa para el que la sostiene; pues lo debilita sin esperanza de indemnizarlo y que las hostilidades en el territorio enemigo siempre son provechosas, por el bien que resulta del mal contrario…”

Bolívar estaba seguro de la dificultad que tenían los realistas para resguardar las ciudades afines al bando patriota y expresaba que el temor de los españoles a una insurrección general haría que evitaran a toda costa desamparar esas plazas. Esto le permitiría avanzar hacia Caracas sin mayores contratiempos.

El oficial patriota venezolano le manifestaba a los independentistas neogranadinos que al pisar tierra de Venezuela serían muchos los patriotas que se sumarían para “sacudir el yugo de sus tiranos y unir sus esfuerzos…en defensa de la libertad”.

Advierte que las condiciones podían cambiar de un momento a otro y había que aprovechar las circunstancias propicias (poder invadir a Venezuela a partir de las rutas de Santa Marta y/o Cúcuta) antes de que llegaran refuerzos de España para las fuerzas realistas.  

Objetivo del Manifiesto

En definitiva, a través del Manifiesto de Cartagena, Bolívar deja claro a sus conciudadanos neogranadinos que la independencia de la América del Sur no sería posible si los españoles mantenían su dominio sobre el territorio geoestratégico de Venezuela; por tanto, si esta no lograba independizarse, no podrían hacerlo tampoco las demás colonias suramericanas.

“El honor de la Nueva Granada exige imperiosamente escarmentar a esos osados invasores persiguiéndolos hasta los últimos atrincheramientos, como su gloria depende de tomar a su cargo la empresa de marchar a Venezuela a libertar la cuna de la independencia colombiana, sus mártires y aquel benemérito pueblo caraqueño, cuyos clamores sólo se dirigen a sus amados compatriotas los granadinos, que ellos aguardan, con una mortal impaciencia, como a sus redentores. Corramos a romper las cadenas de aquellas víctimas que gimen en las mazmorras, siempre esperando su salvación de vosotros; no burléis su confianza; no seáis insensibles a los lamentos de vuestros hermanos. Id veloces a vengar al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos.”

Consecuencias del Manifiesto de Cartagena

El gobierno de Nueva Granada accede a la petición de apoyo y en primera instancia le adjudica a Bolívar un ejército de 70 hombres, con ellos inició su primera campaña libertadora.

El caraqueño logró restablecer el dominio patriota del río Magdalena y la comunicación con el centro del país; ante el éxito de dicha misión, el coronel Manuel del Castillo requirió sus servicios para detener a los realistas que pretendían ingresar desde Venezuela.

Es así que el 28 de febrero de 1813, Simón Bolívar dirige la Batalla de Cúcuta y después, el 14 de mayo, pone en marcha la Campaña Admirable para reanudar la gesta independentista de Venezuela.

De esta manera, logra llegar triunfalmente a Caracas el 6 de agosto de 1813, allí recibiría el título de Libertador el 14 de octubre del mismo año.

Nace la Segunda República de Venezuela.

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