José Antonio Anzoátegui
Retrato del General Anzoátegui

La extraña muerte del general Anzoátegui

Muchas versiones hay sobre la muerte del general Anzoátegui, ¿envenenamiento, hecho súbito? Ven Para Saber lo que dicen algunos investigadores:

Una gran pérdida para Venezuela y Colombia

José Antonio Anzoátegui había cumplido apenas los 30 años el día antes de su muerte. Ocupaba responsabilidades como Jefe de los Ejércitos del Norte de Colombia y recién estaba fresca la hazaña que cumplió junto a Simón Bolívar y Francisco de Paula de Santander en la victoria de la Batalla de Boyacá, donde se selló la Independencia de aquella Nueva Granada. Vamos a indagar sobre las causas de la muerte del general Anzoátegui.

Los misterios y ficciones sobre su muerte, obedecen sobre todo a los apresurado de su sepultura, las imprecisiones sobre su cuadro de salud, los escritos erróneos. Pero, lo más relevante ante la incógnita, fue la imposibilidad de ubicar su cuerpo, luego que un terremoto destruyera la Iglesia de pamplona, lugar donde falleció, y nunca más se ubicaran sus restos. Ello impidió cualquier investigación posterior que diera certeza científica sobre su fallecimiento.

Consideremos algunas versiones sobre el suceso, obviando aquella, cuya ficción formaban parte y a veces siguen formando, parte de un morbo de ficción. 

Cartas previas a la muerte de Anzoátegui

Poco se podía prever, excepto quizás para alguna parte de su entorno, la inminencia de la muerte de Anzoátegui. Por ejemplo, el general barcelonés había mantenido comunicación mediante cartas con Bolívar, hasta el propio día anterior a su deceso y en ninguna misiva manifestaba malestar o imposibilidad de mantenerse al mando de sus tropas.

El 13 de noviembre de 1819, Anzoátegui escribe a El Libertador un parte sobre la situación de las tropas realistas y las instrucciones emitidas al respecto. “Esto lo escribía José Antonio Anzoátegui justo un día antes de iniciarle la enfermedad segadora de su vida, demostrando en esta cronológica y amplia relación epistolar que por lo menos hasta ese momento se encontraba activo en la labor encomendada”, señala en su libro, “José Antonio Anzoátegui, accionar y forja de un héroe binacional 1810-2019, el historiador Hancer González Sierralta.

También hay constancia de comunicaciones en días previos y se tenía certeza, basándose en los contenidos de dichas cartas, que no hubo algún combate previo que pueda haberle causado heridas al general Anzoátegui.

El cumpleaños y las horas del deceso

El 14 de noviembre de 1819, Anzoátegui cumplía 30 años y según el relato histórico se había previsto para él un agasajo a la usanza de la época. En la fiesta estarían Diego Ibarra, Ambrosio Plaza, Jacinto Lara.  Pero, las cosas no fueron según lo esperado.

Según la información enviada por el jefe del Estado Mayor de Anzoátegui, José María Ortega a Bolívar, el propio día 14, las cosas fueron así: “Hoy a la una del día ha sido atacado el señor general Anzoátegui de un fuerte accidente, y a la fecha, que serán las siete de la noche, se halla privado de todo sentido y según el dictamen del doctor Tomás Foley, con bastante riesgo de perder la vida”.

“Cuánto siento ser el instrumento para participar a V. E. la pérdida del señor general Anzoátegui. A las diez de la noche ha expirado, y hoy a las ocho de la mañana se dará sepultura a su cadáver, haciéndole los honores que por Ordenanza le corresponde (…) Su muerte fue irremediable, y mucho más cuando se carece de todo medicamento en este Cuartel General. El doctor Foley, a pesar de sus grandes esfuerzos, nada consiguió, pues, desde el momento en que fue atacado del accidente, voló este rápidamente hasta ponerlo en el sepulcro”, agrega la carta de Ortega a Bolívar.

 

Muy probablemente, la incógnita sobre lo que había pasado con Anzoátegui había comenzado a andar camino ¿Por qué enterrarlo tan pronto? ¿Cómo no se sabía de alguna dolencia o situación de salud previa? ¿Había alguna epidemia que afectara a Pamplona? ¿Cómo fue la muerte del general Anzoátegui? De allí surgen las variadas hipótesis. 

¿El envenenamiento?

La hipótesis del envenenamiento fue una de las que circuló por décadas, ante las incógnitas sobre la muerte del general Anzoátegui. En Barcelona, su terruño, es frecuente escuchar esta versión. Ubicamos una entrevista que hizo en 2019, se trata de una entrevista hecha por Nelson Lombana Silva a la profesora colombo-venezolana Sol de Andes Camacho Rolón, en la propia ciudad de Pamplona, Colombia.

Allí, luego de recorrer el museo Casa Anzoátegui, le consultó a Camacho Rolón, sobre el tema del envenenamiento:

“Si tomamos algunos datos de las crónicas de O’Leary y conjeturamos por otro lado, nos vamos como quedando con esa versión. Efectivamente, el general murió el 15 de noviembre de 1.819, a las diez de la noche. Fue enterrado el otro día, el día 16, a las ocho de la mañana. Fue como muy rápido, ¿Verdad? Los honores para el colibertador no existieron. Fue una rapidez para el entierro”.

“…En la época se utilizaba mucho una sustancia que se llamaba: Láudano, que era un veneno que tenía la particularidad que durante las primeras horas del envenenamiento no se presentaba ningún síntoma, pero pasadas las 72 horas el envenenado con Láudano se le ponía la lengua negra. Tal vez por eso fue la rapidez de su entierro”, agrega Camacho Rolón.

Al final la comprobación queda otra vez en el aire, porque la profesora vecina de Pamplona advierte: “hoy en día que podríamos utilizar la tecnología avanzada que hay para saber realmente de qué murió no podemos, porque no se sabe dónde están los restos reales del general”. Efectivamente, luego del terremoto de 1875, nada se pudo comprobar.

 

¿Cómo murió el general José Antonio Anzoátegui?

En su libro La Vida de un Titán, publicado en 1948, José Gilberto Quintero, hace un recorrido por la vida y obra del prócer barcelonés. Se refiere de esta manera al tema de la muerte del general Anzoátegui:

“El destino le juega una mala jugada a este joven General, víctima de apoplejía muere a las diez de la noche del 15 de noviembre de 1819 en Pamplona. Cuenta la historia, que se iba a ofrecer un banquete en homenaje a Anzoátegui por su cumpleaños, al cual asistirían entre otros: Generales Diego Ibarra, Ambrosio Plaza, Jacinto Lara y J. M. Ortega. Anzoátegui se sintió mal y le pidió a Diego Ibarra lo representara en el ágape en cuestión: cuando iban a tomar asiento el representante es notificado de la gravedad del prócer homenajeado; presurosos acuden a la habitación los comensales, y ya no había nada qué hacer”.

Es una hipótesis similar a la que se plantea, el médico Alirio Sánchez Mendoza, en el libro “José Antonio Anzoátegui una historia clínica poco ortodoxa”.

 

El historiador González Sierralta, señala que la versión de Sánchez Mendoza, podría ser la versión más cercana a la realidad y la explica de este modo: “El brusco comienzo anotado por el coronel José María Ortega y producto de la pérdida casi inmediata del conocimiento y en horas posteriores una alarmante elevación de la temperatura, sugieren como muy probable un accidente cerebro vascular”.

La causa de la muerte de Anzoátegui

“La intensa y agitada vida que había tenido y soportado en los últimos meses, de agosto a noviembre de 1819 y la febril actividad cumplida casi sin reposo para tener a punto al Ejército del Norte, se presentan como causas suficientes para desencadenar el accidente cerebro vascular. La hipertermia manifestada poco después y que tanto alarmó a quienes lo rodeaban, no fue otra cosa si no el “signo premonitorio del fatal desenlace”, consecuencia de la masiva inundación de la masa cerebral por la hemorragia”, agrega en su obra González Sierralta.

“La causa de la muerte fue nítidamente consecuencia de un accidente cerebro vascular”, es la tajante conclusión de Sánchez Mendoza. 

Postdata de Ven Para Saber

Este texto fue reformulado varias veces, antes de la lectura del libro del historiador Hancer González Sierralta, a quien agradecemos como venezolanos y admiradores del general Anzoátegui, la meticulosidad de su obra. El 14 de noviembre de 2023, nos centramos a leer la obra y con esta a tratar de hacer un relato sencillo, pero tratando de apegarnos a la verdad. 

También puedes consultar: José Antonio Anzoátegui, breve biografía

También te puede interesar

Descubre todo lo que traemos para ti en nuestro blog
El general José Antonio Anzoátegui
El general José Antonio Anzoátegui (Ilustración: Mariana González)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad