Juan Bautista Arismendi, insigne patriota margariteño
Juan Bautista Arismendi (Óleo de Martín Tovar y Tovar)

Juan Bautista Arismendi, insigne patriota margariteño

Juan Bautista Arismendi fue un héroe de la guerra de independencia de Venezuela, general en jefe del Ejército Patriota y esposo de la también heroína Luisa Cáceres de Arismendi.

Demostró su lealtad a la causa patriota en muchas oportunidades y en distintos campos de batalla, pero, sobre todo, cuando puesto a elegir por el enemigo entre su esposa y la defensa de la Patria, escogió a la Patria, diciéndole al emisario de los realistas estas palabras que hoy forman parte de nuestra historia:

“Diga al jefe español que sin patria no quiero esposa”

Ven para saber más sobre la vida de este prócer de nuestra independencia.

Nacimiento

Juan Bautista Arismendi nació en La Asunción, Isla de Margarita (actual estado Nueva Esparta), el 15 de marzo de 1775, aunque hay fuentes que toman el año de 1770 como el verdadero año de nacimiento.

Sus padres fueron Miguel Arismendi Marcano, quien desempeñó diversos cargos como oficial y funcionario del régimen colonial, y María Subero de Ibáñez.

Inicio de la carrera militar

Arismendi inicia la carrera militar en 1790, cuando ingresa como cadete al batallón de milicias de Margarita. Diez años después, el 2 de julio de 1800, recibió el grado de capitán.

Primer Matrimonio

El oficial Arismendi celebra nupcias con María del Rosario Irala en 1804. Este matrimonio duraría hasta 1813, cuando fallece su esposa.

Oficial patriota

Juan Bautista Arismendi, simpatizante de la causa independentista, sería ascendido al grado de coronel por la Junta Provincial que se instaló ese año en Margarita en respaldo a lo sucedido en Caracas el 19 de abril de 1810 y la conformación de la Junta Suprema. De esta manera, Arismendi sería uno de los oficiales con mayor rango del bando patriota cuando comienza la guerra.

Primera República

En enero del año 1812, Juan Bautista Arismendi fue uno de los integrantes de la primera expedición que sale desde Cumaná con el objetivo de liberar la Provincia de Guayana, que se mantenía leal a los realistas y se negaba a reconocer a la Junta Suprema de Caracas. Campaña entonces liderada por los oficiales Francisco González Moreno y Francisco Javier de Solá.

Cuando cae la Primera República, el realista Domingo de Monteverde designa a Pascual Martínez como gobernador de Margarita y le encarga la detención de Juan Bautista Arismendi y a un grupo importante de patriotas.

Arismendi fue detenido y enviado a las bóvedas de La Guaira, donde permaneció algunos meses hasta que, afortunadamente, fue liberado.

El coronel Arismendi regresa a Margarita en 1813 y lidera un movimiento insurreccional contra el gobernador Pascual Martínez, quien muere durante el enfrentamiento.

Segunda República

Luego de la entrada triunfal de Simón Bolívar, quien ya había recibido el título de Libertador después del éxito de la Campaña Admirable, en noviembre de 1813 Juan Bautista Arismendi reconoce su autoridad como Jefe Supremo de la República.

Bolívar le ordena entonces que se dirija hacia Barlovento para reforzar con una columna al coronel Francisco Bolívar Aristeguieta, cuyas tropas se enfrentaban a los realistas de la zona.

En 1814, en los primeros meses, Arismendi vuelve a Caracas después de derrotar a los realistas en Barlovento y recibe la condecoración de la Orden de los Libertadores de Venezuela, creada e instituida por Simón Bolívar en octubre de 1813.

Para ese momento, Arismendi ejercía como gobernador militar interino de Caracas, en sustitución del general José Félix Ribas.

Polémica ejecución de prisioneros

En el contexto del polémico Decreto de Guerra a Muerte y ante el peligro del avance de las fuerzas realistas hacia Caracas, en febrero del terrible año 1814 Simón Bolívar le ordena a Arismendi desde Valencia que ejecute a aproximadamente 800 prisioneros españoles y canarios que se encontraban detenidos en las bóvedas de La Guaira y en la ciudadela de Caracas.

El patriota margariteño lleva a cabo la orden del Libertador entre el 12 y 16 de febrero (mientras Ribas derrotaba a los realistas en la Batalla de La Victoria), consciente de la amenaza inminente que representaban Boves y Rosete y el riesgo de dejar con vida a tal cantidad de enemigos.

Al respecto, Vicente Lecuna escribiría lo siguiente:

"Si los presos se escapan apoyados por sus parientes y amigos, precipitaríase la catástrofe. En tales circunstancias no quedaba a los patriotas más recurso que matar o morir. Con sus conciudadanos, al borde de un abismo, el Libertador no podía vacilar; imponíase reducir el peligro: el 8 de febrero desde Valencia dio la orden terrible de pasar por las armas a los prisioneros en Caracas y La Guaira".

Matrimonio con Luisa Cáceres

Luisa Cáceres de Arismendi. Ilustración de Mariana González 2023
Luisa Cáceres. Ilustración de Mariana González

Juan Bautista Arismendi conoce a la joven caraqueña María Luisa Cáceres Díaz en el contexto de la llamada Emigración a Oriente, cuando los republicanos caraqueños debieron huir de Boves. Luisa había perdido a varios miembros de su familia y solamente le quedaban su madre y su hermano menor; es por ello que Arismendi, viudo desde 1813, la toma bajo su protección y la lleva con él a Margarita, donde contraen matrimonio el 4 de diciembre de 1814.

“Sin patria, no quiero esposa”

En abril de 1815, desembarca en Margarita una expedición de miles de soldados bajo el mando del mariscal de campo realista Pablo Morillo. Hasta ese momento Arismendi se desempeñaba como comandante general de todas las fuerzas de mar y tierra de la Isla, designado pocos meses antes por el triunvirato conformado por Juan Miguel Lares, Juan Antonio Silva y Gaspar Marcano.

Morillo le conmutó la sentencia de muerte a Arismendi y a otros patriotas en el marco de un plan de amnistía, a la que oportuna y estratégicamente se acogieron, no obstante, igual siguieron llevando a cabo acciones de insurgencia a pesar de la caída de la Segunda República, por lo que el gobernador español Joaquín Urreiztieta ordena su captura.

Arismendi escapa y se esconde en el Cerro El Copey y luego huye de la Isla. Los realistas, con el fin de chantajear al coronel patriota y obligarlo a entregarse, secuestran a su esposa Luisa Cáceres, que se encontraba embarazada; a pesar de las terribles circunstancias, ninguno de los dos esposos cedieron al chantaje de los españoles.

Luisa Cáceres de Arismendi dio a luz en las peores condiciones en el Castillo de Santa Rosa el 26 de enero de 1816, pero la niña falleció al poco tiempo de nacer.

Entretanto, Arismendi regresa a Margarita con unas pocas decenas de hombres que en poco tiempo se multiplicarían hasta reunir alrededor de 1.500, armados con cuchillos, machetes y unas pocas espadas.

El heroico margariteño logra su objetivo de tomar la isla, al vencer a la guarnición acantonada en Juan Griego y tomar como prisioneros a varios soldados y jefes realistas. El gobernador Urreiztieta envía un emisario y le propone un canje, liberar a Luisa Cáceres a cambio de los prisioneros españoles, a lo que Arismendi se niega diciendo: “Diga al jefe español que sin patria no quiero esposa”.

Luisa Cáceres fue trasladada a diferentes centros de detención entre Pampatar, La Guaira y Caracas, hasta que la destierran a España.

Allá, en 1817, pretendieron hacerla renegar de la causa patriota; al igual que su esposo, la valiente Luisa diría con dignidad y entereza: “el deber de mi esposo es servir a la Patria y luchar por libertarla”.

La valiente Luisa consigue escapar y logra regresar a Venezuela a mediados de 1818 para reunirse con su esposo, Juan Bautista.

Tercera República

En 1816, mientras su esposa se encontraba cautiva por los realistas, Arismendi se mantiene firme en la lucha por la independencia; es así que manifiesta su apoyo incondicional al Libertador Simón Bolívar cuando este desembarca en Margarita procedente de Haití, el 3 de mayo.

Por el heroísmo demostrado y su lealtad a la Patria, Bolívar asciende a Arismendi al grado de general en jefe.

Participó en varias campañas militares entre 2017 y 2018, bajo las órdenes directas del Libertador.

En septiembre de 1819 fue designado vicepresidente provisional de Venezuela (debido a la renuncia de Francisco Antonio Zea) y después comandante del ejército de Oriente para la toma de Caracas, pero este último nombramiento sería revocado meses después y Bolívar encarga esta misión al general José Francisco Bermúdez. Arismendi se repliega y vuelve a Margarita.

A mediados de 1820, Arismendi fue convocado para incorporarse a la Campaña de Carabobo; según el plan ideado por Bolívar, el margariteño debía unirse a Bermúdez en Curiepe, lo que efectivamente ocurrió en 1821, como apoyo a las acciones conducentes a la Batalla de Carabobo y la Independencia definitiva de Venezuela.

Anécdota milagrosa

Entre los muchos milagros atribuidos a la Virgen del Valle, patrona de los margariteños, encontramos la referencia a uno en particular que vivió el general Arismendi.

Y es que aparentemente, el prócer cargaba una medalla de la Virgen del Valle y al fragor de una batalla en 1816, una bala que iba contra su pecho impactó contra la medalla, lo que le salvó la vida al héroe nacido en La Asunción. 

Arismendi y la vida republicana

Una vez lograda la independencia, Juan Bautista Arismendi pasa a retiro de la vida militar; sin embargo, en 1828, el general José Antonio Páez lo nombra segundo comandante del ejército y le encargó la redacción del reglamento de la policía.

El general Arismendi, por otra parte, también estuvo involucrado en el movimiento separatista de La Cosiata, que separó a Venezuela de la Gran Colombia.

Fue elegido senador por la Provincia de Margarita ante el Congreso en 1835 y 1839.

Durante la llamada Crisis de las Reformas, en agosto de 1835, el prócer ocupó de forma interina de la Gobernación de Caracas, en respaldo al entonces presidente José María Vargas.

Retiro y fallecimiento

Agotado y ya con una avanzada edad para el promedio de la época, Arismendi decide retirarse de la vida pública, descanso que disfrutó por un breve lapso pues falleció en Caracas el 22 de junio de 1841, a los 66 años. Con su esposa, Luisa, había procreado diez hijos desde el retorno de esta de su cautiverio en 1818: Rosario, Aurora, Miguel, Margarita, Luisa Amelia, Ana, Adela, Luisa, Juan Bautista, Abelardo y Dolores.

Los restos del prócer margariteño Juan Bautista Arismendi reposan en el Panteón Nacional, junto a los de su esposa, la heroína Luisa Cáceres de Arismendi.

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